Probablemente lo hayas oído antes: "Los entrenadores revisan tus redes sociales". Y sí, es cierto. Pero no porque intenten pillarte haciendo algo mal.
Esto se debe a que cuando un programa universitario te recluta, no solo evalúan tus estadísticas o tu película: intentan comprender quién eres.
He aquí por qué es importante
Ser reclutado significa unirse a algo que ya existe: una cultura, un vestuario, una reputación. Los entrenadores se esfuerzan por construir ese ambiente y quieren asegurarse de que cada nuevo jugador lo contribuya, no lo complique.
Por eso revisan tus redes sociales. Les da una mejor idea de cómo te comportas, cómo tratas a los demás y qué tipo de presencia aportas a su equipo.
Quieren saber: ¿Refleja este atleta el tipo de cultura que estamos construyendo aquí? De eso se trata, en definitiva.
Esto es algo que puedes controlar.
Hay muchos aspectos del proceso de reclutamiento que escapan a tu control. El tiempo de juego, la experiencia, lo que busca un entrenador en un año determinado... nada está garantizado. Pero ¿cómo te presentas en línea? Eso es cosa tuya.
Una limpieza a conciencia no significa que estés fingiendo nada. Simplemente demuestra que entiendes la oportunidad que persigues y que la tomas en serio.
Lista de verificación para la limpieza de redes sociales para reclutas
Dedica un tiempo a revisar tus publicaciones, historias, biografías y contenido etiquetado. Si algo entra en estas categorías, vale la pena considerar si realmente necesita ser público.
Cosas para eliminar o archivar:
Publicaciones que muestran o hacen referencia al alcohol, las drogas o el vapeo.
Ni siquiera indirectamente. No quieres que algo pequeño se convierta en una incógnita.
Lenguaje inapropiado o bromas internas que podrían malinterpretarse
Lo que tiene sentido para tus amigos puede no tenerlo mismo para un entrenador.
Negatividad o charla basura
Ya sea que se trate de compañeros de equipo, entrenadores, oponentes o cualquier otra persona, esta es una de las formas más rápidas de generar inquietudes sobre su actitud.
Cosas inapropiadas o sugerentes
Si la idea de que tu abuela o tus padres lo vean te hace estremecer, elimínalo.
Drama, discusiones o cualquier cosa que pueda generar controversia.
Los entrenadores quieren jugadores que aporten concentración, y no distracciones, a sus programas.
Cualquier signo de derecho o excusas
Publicaciones como "El entrenador me dejó en la banca sin ningún motivo" o "La política en este programa es salvaje" pueden parecer un desahogo, pero son una señal de alerta para quienes no conocen la historia completa, y los entrenadores no tienen tiempo para investigar cada contexto.
Cosas que debes conservar (o al menos, no preocuparte por ellas):
Tener una vida fuera del deporte
No necesitas ser unidimensional. Salir con amigos, ser gracioso, tener aficiones... todo está bien.
Ser uno mismo, respetuosamente
No necesitas convertirte en alguien que no eres. Solo asegúrate de que lo que hay ahí fuera refleje lo que te gustaría que viera un futuro entrenador (o compañero de equipo).
No olvides los detalles
Revisa tus biografías, nombres de usuario y fotos etiquetadas. Y sí, búscate en Google. Te sorprenderá lo que aparezca, y es mejor que lo veas antes que un entrenador.
Pensamiento Final
No se trata de ser perfecto ni fingir. Se trata de entender que, cuando te reclutan, te consideran por algo más que tu habilidad en el campo.
Tu forma de comportarte en línea forma parte de tu historia, al igual que tus videos de juego, tus calificaciones y tus conversaciones con los entrenadores. Así que tómate el tiempo para asegurarte de que cuente la historia que deseas.